

Durante la semana del festival, en la que la mayoría de nosotros casi desfallecemos por las maratónicas jornadas que teníamos que hacer para darle un buen seguimiento al festival; desde el rol de alumnos de este proyecto, para cumplir con nuestras tareas y desde el rol de espectadores, que nos exigía ver todo y enterarse de todo, ¡en fin! la semana de locos terminó, por lo menos las proyecciones, galas, borracheras y demás ya lo hicieron, nosotros seguimos aquí, trabajando.
Es muy interesante observar el ambiente que rodea al festival desde diferentes perspectivas como la de los organizadores, la de los que patrocinan el evento, los espectadores, los directores y actores de las películas, por mencionar algo, ya que cada una de estas miradas tiene una percepción diferente, la manera en la que se mueven dentro de la organización del festival es diferente, sus expectativas son diferentes, pero tienen una en común: la reacción del público tapatío. Toda la gente involucrada en el festival esperamos que la reacción y la aceptación de la gente tapatía sea notoria, es decir, que se vea que los tapatíos participan en eventos como estos y que además de disfrutar de buen cine se lleven una experiencia más. Creo que vamos por buen camino, si bien las salas no lucían completamente llenas, pero nos queda la satisfacción de que no tuvimos que decir que se encontraban totalmente desiertas